Presidente Trump: “Pronto vamos a lograr una Cuba libre”

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el viernes el restablecimiento de algunas restricciones económicas y de viajes de Estados Unidos a Cuba, asegurando que estaba cancelando la “terrible y equivocada” política de su antecesor hacia Cuba.

Tras anunciar la reversión de la apertura diplomática durante un discurso en el teatro Artime de la Pequeña Habana, en Miami, Trump dijo que Cuba había obtenido demasiadas concesiones de Estados Unidos y desafió al gobierno de Raúl Castro a negociar un mejor trato para los cubanos y los cubano-estadounidenses.

El mandatario estadounidense ecibió una ovación de sus partidarios y miembros de su gabinete presentes cuando afirmó que con sus políticas, “una Cuba libre es lo que pronto vamos a lograr”.

“No seguiremos callados ante la opresión comunista”, dijo Trump a una animada multitud que incluía la presencia de “líderes y amigos” de la comunidad cubano-estadounidense”, especialmente del senador republicano Marco Rubio y el legislador por Florida, Mario Díaz Balart, cuya contribución fue fundamental en la redacción de la nueva política.

El vicepresidente Mike Pence y varios secretarios del gabinete incluyendo el nuevo Secretario de Trabajo, acompañaron al Presidente a Miami.

Veteranos de la Bahía de Cochinos también presentes recibieron el agradecimiento de Trump, quien denunció que disidentes como Berta Soler y otros no pudieron salir de la isla para estar en el anuncio.

Agradeció el apoyo a su nueva política por parte de los disidentes, y reconoció con especial atención al exprisionero político Jorge Luís García Pérez, conocido como Antúnez, quien pasó 17 años preso en Cuba.

Dijo que “el comunismo ha destruido todas las naciones donde ha sido implementado”, y afirmó que su cambio de política es el cumplimiento de su promesa que hizo el año pasado.

“Yo mantengo mis promesas. A veces en la política se demoran más pero las cumpliré”, dijo Trump, afirmando “ahora que soy su presidente mostraremos los crímenes del régimen de Castro”.

Aseguró también que “el hemisferio se merece libertad ya sea en Cuba o Venezuela”.

“Hasta este momento Cuba sigue siendo dominada por aquellos que han matado a miles de sus ciudadanos”, dijo Trump y acusó al régimen de Castro de ayudar a Corea del Norte y Venezuela, así como de apoyar países y grupos “que han sembrado terror en el mundo”.

Indicó que la política establecida por (el ex presidente Barack) Obama “es un acuerdo fallido que promueve desestabilidad”. “Obama creo un sistema que enriqueció al régimen”, afirmó y dijo que los resultados de esas medidas generaron más represión.

Al anunciar la cancelación inmediata del “acuerdo unilateral del gobierno anterior”, Trump dijo que su nueva política “será mucho mejor y no permitirá que el dinero ayude al régimen”.

“‘No levantaremos sanciones al régimen (de Cuba) hasta que se liberen presos políticos, se hagan elecciones abiertas y democráticas”, aseguró. “Reforzaremos limitaciones de viajes así como la entrada de dinero”, dijo el Trump.

“Mi acción pasa hoy por encima de los militares y el gobierno para ayudar al pueblo”, enfatizó, al tiempo que prometió que se va a “proteger a los cubanos y evitar que arriesguen sus vidas para salir de la isla”.

Trump enfatizó la importancia del respeto a los derechos humanos, la libertad y las garantías democráticas en Cuba, y retó al gobierno cubano a “sentarse a negociar por un acuerdo que ayude al pueblo”.

Como se esperaba, Trump exigió el retorno de Joanne Deborah Chesimard, alias Assata Shaku, la mujer más buscada por el FBI, condenada por el asesinato de un policía de carreteras en Nueva Jersey, en 1973.

“La época de proteger criminales se acabó”, dijo Trump.

Insistió que su gobierno está dispuesto a sentarse a negociar “un nuevo acuerdo que tenga sentido”, y afirmó que la Embajada “seguirá abierta para que se pueda seguir trabajando en las relaciones”.

Dijo que EE.UU. respetará la soberanía cubana, “pero no le daremos la espalda al pueblo cubano”, porque su gobierno “no está de acuerdo con las violaciones al pueblo cubano”.

Antes del cierre del discurso, Trump denunció el asesinato del padre del músico Luis Haza, compartiendo la historia del conductor, violinista y defensor de los derechos humanos, radicado ahora en Estados Unidos, quien tocó el himno nacional de EE.UU. frente a militares armados en Cuba.

Ese fue un momento clave, indicó, al tiempo que llamó a Haza al escenario, para volver a interpretar el himno en un momento emotivo para la audiencia.

En medio del discurso, Trump también hizo alusión a la anunciada salida de Raúl Castro del gobierno en febrero de 2018, cuando termine su mandato.

“Raúl se va …quien sabe porque” manifestó.

Al finalizar, antes de proceder a la firma del decreto que autoriza los cambios de la política hacia Cuba, Trump se despidió diciendo: “Dios bendiga a cualquiera que busca libertad, a Cuba, EEUU y a todos ustedes”.

¿Qué contemplan los cambios?

No se restaura la política pies secos-pies mojados.
El turismo de estadounidenses a Cuba seguirá prohibido, pero se refuerza el cumplimiento de las condiciones de viaje bajo las 12 categorías autorizadas durante el gobierno de Barack Obama.
Los viajes iniciados por individuos no serán permitidos sino en grupos para cumplir con los requisitos de la interacción con el pueblo cubano.
Los nuevos límites a los negocios estadounidenses con Cuba apuntan directamente al Grupo de Administración Empresarial SA (GAESA), una compañía de propiedad del Ejército cubano que controla el 60% del sector empresarial de la isla, incluido el sector hotelero.
No está claro si las nuevas reglas prohibirán a los visitantes estadounidenses gastar dinero en hoteles estatales y restaurantes, pero específicamente estará prohibido que se alojen en hoteles que no sean de propiedad de ciudadanos cubanos.
La Embajada estadounidense en La Habana no cerrará ni se romperán las relaciones diplomáticas restablecidas en 2015 tras más de cinco décadas de hostilidades
Los vuelos comerciales directos entre Cuba y Estados Unidos seguirán sin cambios, así como las visitas de cruceros estadounidenses a la Isla.
Sobre los fugitivos estadounidenses que viven en Cuba, Trump presionará para acelerar su extradición y retornarlos a la justicia de este país.
Se solicitará la liberación de los prisioneros políticos estadounidenses en las prisiones cubanas.

Los cambios de la política hacia Cuba, entrarán en efecto después que los Departamentos de Comercio y del Tesoro redacten las nuevas regulaciones en detalle .

Grupos internacionales de derechos humanos advirtieron que reinstalar la política de aislamiento sobre la isla podría empeorar la situación al empoderar a los sectores de línea dura cubanos.

El Gobierno de Castro ha dejado en claro que no será presionado a hacer reformas políticas a cambio de vínculos diplomáticos.

Esta semana el grupo defensor de derechos humanos Human Rights Watch expresó su oposición a las restricciones de viajes comercio con Cuba, señalando que “no hay probabilidad de que lleven a mejoras”.

“Insistir en progreso de derechos humanos como pre-condición para una nueva política es improbable que traiga cambios”, dijo la organización.

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