Esta mujer sabe lo que es pasar una infancia entre hospitales y quimioterapia. Pero ahora, como la sobreviviente que es, así devuelve a la vida lo mucho que recibió en los momentos más difíciles.

Montana Brown es una joven de Atlanta en la veintena que sobrevivió al cáncer de pequeña y ahora ha vuelto al hospital en el que fue tratada para trabajar como enfermera.

Cuando tenía dos años, Montana fue dagnosticada con rabdomioosarcoma, un tipo de cáncer por el que se forman células malignas en el tejido muscular y que es el más común en niños de tejido blando. Tuvieron que ingresarla y recibió quimioterapia durante varios meses en el Centro Infantil del Hospital contra el Cáncer de Atlanta.

Consiguió curarse y se convirtió en una gran gimnasta, participando en varias competiciones deportivas. Cuando cumplió los 15 años su familia recibió la terrible noticia de que el cáncer había vuelto. “Acababa de hacer las pruebas para animadora. No tenía ningún tipo de síntoma, pero mis padres sabían que algo no iba bien”, ha declarado a la prensa estadounidense. Sin perder tiempo, Montana recibió una nueva dosis de quimioterapia y radiación y para ello acudió nuevamente al centro en el que se había tratado en la primera ocasión.

La decisión de convertirse en enfermera le llegó al ver el cariño y el cuidado con el que las trabajadoras del centro la habían tratado cuando era un bebé y también cuando volvió siendo una adolescente. “Las enfermeras fueron increíbles conmigo, cariñosas y atentas. Ese amor que nos mostraron a mí y a mi familia cuando realmente lo necesitábamos me ayudó mucho”.

Además, desde que empezó los estudios tuvo claro que solo sería enfermera de pediatría oncológica para ayudar a otros niños que estén pasando por lo que ella pasó en su día. “Quería ser la persona que les pudiera decir: ‘te entiendo, yo estuve ahí y sigo aquí”. La decisión de trabajar en el lugar en el que ella se había tratado era también obvia; Montana quería devolver parte del cariño y la atención que había recibido.

El 18 de septiembre, Montana cumplió su sueño y comenzó a trabajar, algo que, como ella ha explicado en un post publicado en su página personal de Facebook, supuso un punto de inflexión en su vida. “Estoy emocionada con esta maravillosa vida que dios me ha dado”, escribió, “ni en un millón de años habría imaginado que a los 24 lograría mi mayor sueño”. “Estoy emocionada de poder trabajar en una organización que ha inspirado tanto”.

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