El padre de Paul Walker, también llamado Paul, ha presentado una demanda contra la familia del íntimo amigo de su hijo, Roger Rodas -quien conducía en el momento del accidente que acabó con la vida de ambos en Santa Clarita (California) en noviembre de 2013-, en un intento de recuperar la colección de originales coches del actor, valorada en 1,8 millones de dólares (1,4 millones de euros), según informa el portal TMZ.

En los documentos presentados ante el juez, el padre de la malograda estrella de Hollywood asegura que la familia Rodas todavía tiene en su poder numerosos vehículos que pertenecían completa o parcialmente a su hijo, quien poseía una tienda de coches de carreras, Always Evolving, junto a su amigo Roger.

La justicia tiene ahora la última palabra sobre el destino de parte del legado de Paul, después de que la familia de su antiguo compañero de negocios haya desestimado todas las reclamaciones de su padre.

Tanto Paul como Roger murieron instantáneamente después de que este último perdiera el control del Porsche Carrera GT en el que viajaban, chocando contra un poste y un árbol antes de que el vehículo estallara en llamas, un duro golpe del que su padre aún no ha logrado recuperarse.

“En nuestra casa siempre había un montón de risas. Todavía siento su presencia cada día. Paul irradiaba amor y no puedes fingir algo así, tenía un corazón muy grande. Siempre pensaba: ‘¿Qué he hecho para merecer un hijo tan maravilloso?'”, explicaba recientemente el padre del actor a E! News.