La industria del porno británico está de armas contra la nueva Regulación de Servicios Audiovisuales que pone una serie drástica de restricciones al sexo “no convencional” para las películas rodadas en el Reino Unido. Azotar, flagelar de manera agresiva, abusar física o verbalmente o penetrar con “objeto asociado a la violencia” son algunos de los contenidos considerados como “no aceptables”.

Casi todas las prácticas sadomasoquistas, desde la “estrangulación” a la “humillación”, pasando por las posturas forzadas, las penetraciones con el puño o “sentarse en la cara”, quedan también censuradas por estimar que pueden “poner vidas en peligro”.

Pero la prohibición más polémica -y la que ha provocado una lluvia de protestas por parte de directoras de cine erótico- ha sido la de la “eyaculación femenina” o squirting, por estimar que puede confundirse con la “lluvia dorada”. El sexo oral sufre también restricciones si se practia sobre una mujer con las “vías de aire obstruidas”…

“Esencialmente, no se permiten ninguna de las formas de deseo femenino”, denuncia la directora Pandora Blake, que distribuye sus propias películas a través del sitio web Dreams of Spanking. “Creo que estamos en el fondo ante una violación flagrante de las leyes de igualdad de la Unión Europea”.

Otra directora reconocida, Erika Lust, ha firmado un manifiesto en las páginas de The Independent contra la nueva ley y ha lanzado un llamamiento a los británicos: “Necesitamos pensar si lo que estamos llamando ofensivo o peligroso no es el fondo más que la naturaleza humana. Educar es siempre más importante que regular”.

La dominatrix Itziar Urrutia, al frente de Urban Chick Supremacy, arremete así en The Guardian contra la nueva ley: “La lista de actos prohibidos no tiene sentido a menos que lo veamos como lo que es: una visión misógina de la sexualidad femenina, escrita por colegiales que le tienen aún miedo a las niñas. ¡La caótica y demoníaca sexualidad femenina ha se ser suprimida a toda costa!”.

Jerry Barnett, del grupo anti-censura Sex and Censorship, ha denunciado a Vice UK que la ley no es más “una serie de juicios morales diseñados por la gente que ha luchado sin denuedo por evitar que los británicos vean pornografía”.

El Departamento de Cultura, Medios y Deportes ha justificado la nueva ley con el objetivo de “extender al porno on line la misma protección que hoy por hoy existe para los DVDs”. “En un momento en el que todos los medios convergen, es necesario y coherente tener un sistema que regule los contenidos que pueden ser especialmente dañinos para los menores”, concluye el comunicado oficial.

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