Un ex trabajador de la construcción del Valle del Río Grande salió de prisión el miércoles, casi seis años después de ser enviado al pabellón de la muerte de Texas por la muerte a golpes del hijo de su novia.

A Manuel Vélez se le concedió la libertad condicional después de decidir no refutar un cargo menor por lesión a un niño. Sus abogados insistieron en que es inocente de la muerte de Ángel Moreno en 2005, un día antes del primer cumpleaños del niño.

Una corte de apelaciones desechó la sentencia de muerte de Vélez hace dos años debido a un testimonio deficiente en su juicio de 2008 en el condado Cameron.

“Estoy muy feliz de estar libre, gracias a ustedes muchachos”, dijo Vélez, de 49 años, después de ser abrazado por sus abogados afuera de la Unidad Huntsville del Departamento de Justicia Penal de Texas.

“Al principio estaba enojado, porque sabía que iba a morir. Pero ahora soy un hombre libre, como al comienzo. Ahora puedo estar con mi familia”.

La madre del niño, Acela Moreno, quien había sido novia de Vélez durante pocas semanas en el momento de la muerte, fue acusada de homicidio que se castiga con la pena capital al igual que su novio, pero aceptó un acuerdo con la fiscalía a cambio de su testimonio.

Ella cumplió cinco años de una sentencia de 10 por lesión a un menor y luego fue deportada a México.

Vélez había estado en prisión desde su arresto en 2005. Él había realizado la llamada telefónica al número 911 de atención de emergencias para reportar que el niño había dejado de respirar en una casa de Brownsville.

En agosto, un juez acreditó a Vélez sus casi nueve años en la cárcel y se convirtió en candidato a supervisión obligatoria, una forma de libertad condicional en Texas.

El ex reo del pabellón de la muerte dijo el miércoles que estaba ansioso por hablar con su madre y visitar a sus dos hijos, de 11 y 15 años.

Sus abogados comentaron que lo único que les pidió era que le tuvieran lista una bebida gaseosa Dr Pepper fría.

“Él es cien por ciento inocente de todo”, dijo Brian Stull, uno de los abogados de Vélez, quien pertenece al Proyecto Pena Capital de la Unión Americana de Libertades Civiles.

“La única manera que teníamos para liberarlo es que tomara la petición (de acuerdo para la reducción de la sentencia) y el tiempo cumplido y saliera”.

La Corte de Apelaciones Penales de Texas, al revocar la sentencia de muerte, hizo notar el testimonio deficiente de un experto penitenciario respecto a que Vélez sería una amenaza permanente.

La fiscalía de distrito del condado Cameron, que promovió el juicio contra Vélez, no respondió el miércoles a los mensajes telefónicos que le dejó The Associated Press para solicitarle sus comentarios al respecto.

Vélez dijo que recomendaría a quienes siguen en el pabellón de la muerte que “sean fuertes y mantengan su cabeza erguida”.

“Yo salí y ellos también pueden salir. Simplemente no se rindan. Sólo recen y Dios abrirá las puertas; lo hizo por mí, ¿cierto?”, afirmó.

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