El presidente de Paraguay, Horacio Cartes, participó junto con el vicepresidente Juan Arafa y otros colaboradores en la misa central de la Virgen de Caacupé, a la que asistieron millones de pelegrinos.

Pero cuando llegó el canasto para depositar las ofrendas, el mandatario pasó un incómodo momento: no tenía dinero para dejar.

Un video captó cuando uno de sus custodios le pasaba disimuladamente un billete de 100.000 guaraníes. Sin embargo, quienes estaban sentados cerca del mandatario se dieron cuenta y dejaron entrever algunas sonrisas.

La veneración de la Virgen de los Milagros de Caacupé (que significa “detrás del cerro” en lengua guaraní) se celebra desde los tiempos de la colonia. La gigantesca Basílica de Caacupé se erige entre los cerros de la cordillera de los Altos, a unos 60 kilómetros de la capital, Asunción.