Los combates entre las tropas ucranianas y las milicias separatistas prorrusas se recrudecieron hoy en el este de Ucrania, donde las fuerzas gubernamentales intentan cerrar el cerco en torno a la ciudades de Lugansk y Donetsk, los principales bastiones de los secesionistas.

Los choques de mayor intensidad tienen lugar junto a Lugansk, capital de la región homónima que, al igual que la vecina Donetsk, se autoproclamó república popular independiente.

La gravedad de la situación llevó al presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, a declinar la invitación de su homóloga brasileña, Dilma Rousseff, para asistir a la ceremonia de clausura del Mundial del Futbol.

“Las fuerzas ucranianas asaltan la ciudad desde la localidad de Alexandrovsk. No se trata de simples tiroteos. Todo esto ocurre con el apoyo de 50 carros de combates y de dos aviones de asalto”, dijo un portavoz de la milicias a la agencia rusa Interfax.

Según los prorrusos, las tropas gubernamentales castigaron con fuego de artillería los suburbios de Donetsk, capital de la región del mismo nombre, y concentran fuerzas en sus alrededores.

“No descartamos un intento de tomar por asalto la ciudad”, declaró un representante del mando militar de la autoproclamada república de Donetsk.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here