El Gobierno de Japón informó hoy de que la accidentada central nuclear de Fukushima, epicentro de la crisis atómica, vierte a diario cerca de 300 toneladas diarias de agua radiactiva al mar.

La información se produce después de que la operadora de la maltrecha planta, TEPCO, mostrara su preocupación por la acumulación de agua altamente contaminada en los sótanos de los reactores, que se incrementa a diario por la filtración de agua subterránea proveniente de las zonas colindantes.

El Gobierno japonés ayudará a TEPCO a contener las fugas
El Gobierno de Japón ha anunciado este miércoles que ayudará a la Compañía Eléctrica de Tokio a contener las fugas. En la rueda de prensa celebrada este miércoles, el jefe del Gabinete, Yoshihide Suga, ha explicado que el Gobierno considera un problema grave las fugas de agua radiactiva de Fukushima-1, por lo que ha decidido cooperar con TEPCO para frenarlas.

En concreto, el portavoz gubernamental ha indicado que el primer ministro, Shinzo Abe, ordenará al Ministerio de Economía, Comercio e Industria -que debe supervisar a TEPCO- que se implique directamente en la solución. Suga ha revelado que el Gobierno sopesa incluso destinar fondos públicos para detener las fugas de agua radiactiva de Fukushima-1, aunque no ha detallado la cantidad.

La prensa japonesa, por su parte, ha indicado que el dinero se utilizaría para congelar el suelo que rodea la central nuclear, un proyecto valorado en 40.000 millones de yenes (309 millones de euros).

La prefectura de Fukushima había pedido al Gobierno que garantizara que TEPCO está adoptando las medidas adecuadas para contener las fugas de agua radiactiva al subsuelo y a la costa, de acuerdo con la televisión pública, NHK.

Desde el pasado mes de abril, TEPCO ha informado de varias fugas de agua radiactiva desde la central nuclear, aunque en niveles inocuos para la salud humana y para el medio ambiente. La compañía eléctrica estudia desde entonces varios planes de contingencia, que pasan por verter el agua contaminada al océano, algo a lo que se han negado las autoridades locales, o construir un “muro helado” alrededor de Fukushima-1 para contener las fugas.

Al parecer, las fugas proceden de los siete tanques que TEPCO ha ubicado alrededor de Fukushima-1 para almacenar el agua contaminada que se ha estado usando para enfriar y estabilizar los reactores nucleares. Los problemas en Fukushima-1 se deben al terremoto y el tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Fukushima-1 estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

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