Una toalla de playa, una hielera, zapatos y un pequeño perro con una correa eran parte del escenario con el que se encontró un grupo de buzos antes de recuperar los cadáveres de cuatro miembros de una familia en las profundidas de un lago en Portland, Oregon.

La familia era originaria de Hillsboro. Habían ido de paseo al lago Henry Hagg, a 25 millas al este de Portland. Tenían preparada una comida al aire libre.

No se sabe qué fue lo que sucedió. Pero los agentes locales declararon que no hay indicios de que se hubiera cometido algún delito.

“No hay sospecha de ninguna actividad criminal. Estamos considerando esto como simplemente un accidente trágico”, dijo el sargento Bob Ray, del Departamento de Policía del condado de Washington.

La Policía comenzó a buscar al más pequeño de la familia, Jeremy Scholl, de tres años. Fue al primero que encontraron la tarde del lunes.

Después continuaron con la búsqueda y hallaron los cuerpos de Jova Ixtacua Castaño, de 40 años y sus hijos Gabriela García Ixtacua, de 25 años, y Michael García Ixtacua, de 13 años.

El resto de los cadáveres se encontraron a unos 112 metros de la orilla del lago, a una profundidad de 2.5 metros y a 45 metros en donde se encontró al pequeño Jeremy.

Por ahora las autoridades locales están investigando los hechos. En un principio, se temía que pudiera haber otras víctimas, pero esta teoría ha quedado descartada.

El lago es un centro recreacional que es visitado por unas 800,000 personas al año: 6,000 por día en un fin de semana de verano activo, según los funcionarios locales.

La Policía dijo que es común que personas se ahoguen en este sitio. El área es peligrosa debido a una caída de agua formada por un antigüo canal que entra corriendo en un depósito y se vuelve más extrema por el fango que la rodea.

Está bajada de agua se vuelve más traicionera hacia el final del verano, cuando el nivel baja más, dijo Roger Mesebrink, jefe de bomberos de Gaston.

En el 2012, ocho niños casi se ahogan después de pasear por el lago. Fueron salvados por seis personas de una familia que oyeron los gritos de auxilio. Formaron una cadena humana para rescatarlos.

En el 2008, un joven de 27 años se ahogó en el mismo punto cuando trató de nadar a través del canal.

Debido a sus casi dos millas, el lago no cuenta con salvavidas pero la oficina del sheriff usa una pequeña embarcación los fines de semana para patrullar el área.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here