Estados Unidos y Cuba se disponen a abrir conversaciones encaminadas a restablecer relaciones diplomáticas plenas y la apertura de una embajada en La Habana por primera vez en más de medio siglo, según ha informado la Casa Blanca.

La noticia llega después de que el Gobierno de Barack Obama confirmara este miércoles que Cuba ha liberado al contratista estadounidense Alan Gross, encarcelado en la isla desde hace cinco años y cuyo caso constituía el principal obstáculo para mejorar las relaciones entre Washington y La Habana, rotas desde enero de 1961. Según medios estadounidenses, la liberación del contratista, de 65 años, incluye un intercambio de prisioneros: Gross a cambio de los tres cubanos condenados a largas penas de cárcel en Estados Unidos por espionaje y que Cuba considera “héroes”.

“Esta mañana, Alan Gross ha partido de Cuba en un avión del gobierno estadounidense con rumbo a EUA”, confirmó a la prensa un alto funcionario del gobierno norteamericano. Gross, que cumplía una condena de 15 años “por violar las leyes cubanas, al implementar un programa subversivo financiado por el Gobierno de Estados Unidos, mediante el establecimiento de sistemas de comunicaciones ilegales y encubiertos, con el uso de tecnología no comercial”, fue liberado por “motivos humanitarios a petición de EUA”, agregó la fuente, sin dar más detalles.

Estos vendrán de mano del propio presidente de EE UU, Barack Obama, quien ha anunciado que realizará una “declaración sobre Cuba” pasado un minuto del mediodía en EUA (18.00 hora peninsular española). Se espera que en esa comparecencia el mandatario explique los términos del acuerdo, que según la cadena CNN incluirá un “amplio espectro de medidas diplomáticas y legales considerado el cambio más profundo en la política estadounidense hacia Cuba desde el inicio del embargo hace más de medio siglo”.

La televisión cubana ha informado de que el presidente cubano, Raúl Castro, también ofrecerá un discurso a las 18.00 hora peninsular española, según la agencia Reuters.

El pasado junio, coincidiendo con la muerte de la madre de Gross, el Gobierno de Cuba insistió en su propuesta de canjear al empresario estadounidense Alan Gross por los tres cubanos detenidos en 2009 en Estados Unidos por delitos de espionaje y condenados en 2001 a penas de prisión que varían entre los 15 años y las cadenas perpetuas.