Luego de la desaparición del vuelo QZ8501 de la aerolínea malasia AirAsia, la compañía bandera del país, Malaysia Airlines, envió su apoyo a los desaparecidos.

“Fuerza, Air Asia. Nuestras plegarias y pensamientos están con las familias y amigos de las personas a bordo del vuelo”, publicó la empresa a través de su cuenta oficial de Twitter.

Sin embargo, este no se trata de un apoyo más. Es que Malaysia Airlines tuvo en 2014, por lejos, su peor año. En cuestión de meses perdió dos aviones –uno de ellos permanece desaparecido-, con un total de 537 pasajeros.

El 8 de marzo el vuelo MH370 se perdió de los radares y, a pesar de varias hipótesis, hasta el día de hoy no pudieron dar con su paradero. En ese vuelo viajaban 239 personas.

Cuatro meses después, el 17 de julio, un Boeing 777 fue derribado con sus 298 pasajeros por un misil cuando sobrevolaba el este de Ucrania, suelo controlado por los separatistas prorrusos, enfrentado con el ejército ucraniano.

A raíz de estas tragedias, Malaysia Airlines no sólo está al borde de la quiebra, sino además fue muy criticada por la comunicación que tuvo durante los dos sucesos.