La policía desarticuló en el noroeste de China una conjura terrorista con la detención de cinco sospechosos y la confiscación de 1.8 toneladas de explosivos, anunció el martes el gobierno regional, cinco días después que un una carga detonada en un mercado en esa región mató a decenas de personas.

Las autoridades de Hotan, en la provincial de Xinjiang, destruyeron dos talleres dedicados a la fabricación de bombas en un allanamiento efectuado el lunes, dijo el gobierno regional en su página oficial de Tianshan Net.

La región musulmana, cuna de la minoría étnica uigur, de habla turca, ha sufrido un aumento de la violencia que China atribuye a terroristas secesionistas. Los uigures se quejan de discriminación y política restrictiva por parte del gobierno y la mayoría han china.

Un ataque atribuido a terroristas mató la semana a 43 personas pasada en Urumqi, la capital de Xinjiang en un mercado de hortalizas. La policía dijo que murieron cuatro de los atacantes debido a las explosiones y un quinto fue detenido. Los cinco eran del área de Hotan, dijo la policía.

Tianshan dijo que los sospechosos detenidos en Hotan habían planeado algo similar. Agregó que los sospechosos tenían material promoviendo la violencia y el extremismo religioso. La información no identificó a los detenidos.

Tras el ataque de la semana pasada, China anunció una campaña de represión de un año centrada en los sospechosos de terrorismo, grupos extremistas religiosos, talleres para la fabricación de armas y explosivos y campamentos de entrenamiento terrorista. El lunes, los medios estatales de comunicación indicaron que las autoridades habían desarticulado 23 grupos terroristas y de extremismo religioso y en lo que va de mes han detenido a unos 200 sospechosos.

Los residentes de Hotan dijeron el martes que las populares redes de mensajes instantáneos podrían ser limitadas a partir del miércoles, aunque no aclararon si ello significa su suspensión.

Las autoridades indicaron que los servicios celulares han sido usados para distribuir información incitando a la violencia y fomentar el odio racial.

Dilxat Raxit, vocero del grupo activista uigur Congreso del Mundo Uigur, dijo que la operación tuvo motivaciones políticas y detendrían más uigures sin proceso legal. Los detractores temen que cualquier abuso en la campaña de represión podría marginalizar a los uigures.

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