El Gobierno de Estados Unidos está aplicando “mano dura” a las madres centroamericanas con niños que en las últimas semanas han llegado al país, impidiendo que se considere su caso de asilo, lo que resulta en deportación a situaciones de violencia extrema, acusa una demanda presentada hoy por grupos nacionales.

En la demanda se describe al Centro Residencial de Artesia, Nuevo México, donde cientos de mujeres con hijos pequeños están recluidas, como una “fábrica de deportados”, que niega los más básicos derechos legales como acceso a teléfono y la simple oportunidad y tiempo para preparar sus solicitudes de asilo, aun cuando haya abogados disponibles.

“Estas madres y niños han llegado a Estados Unidos buscando refugio, están huyendo por sus vidas porque en sus países las han amenazado de muerte y hay condiciones de violencia extrema que las afectan personalmente”, dijo Cecilia Wang, directora del Proyecto de Derechos del Inmigrante de la Unión de Libertades Civiles (ACLU).

La demanda incluye varios casos específicos, como el de una madre hondureña que vino con sus dos hijos luego que una pandilla asesinó a su esposo y la amenazó en repetidas oportunidades. Cuando fue a la policía le dijeron que no podían hacer nada.

También el caso de una madre salvadoreña escapó de las amenazas de la pandilla que controla la zona en donde ella vivía. Las amenazas contra el niño de 12 años eran constantes, relata la demanda. Cada vez que salía de casa, amenazaban con secuestrarlo o matarlo.

En muchos casos, estas pandillas buscan reclutar a jóvenes para distribuir drogas o cobrar las “rentas” o extorsión a vecinos y negocios de los territorios que controlan.

Según la demanda, el Gobierno estadounidense niega los siguientes derechos en Artesia, Nuevo México:

-Detención de solicitantes de asilo sin tomar en cuenta condiciones individuales de cada caso.

-Restricciones a la comunicación, uso de teléfono, tiempo con abogados.

-Llamadas con abogados se cortan a los tres minutos, haciendo imposible preparar casos.

-Audiencias sin aviso suficiente, entrevistas aceleradas.

-Entrevistas sobre asuntos delicados como violación y otros traumas se conducen frente a los hijos pequeños.

Portavoces del Gobierno y departamentos relevantes han argumentado que los casos de Artesia se siguen en base a la ley existente y a las madres se les da la oportunidad de probar el miedo a regresar a sus países, aunque ahora serán los tribunales los que decidan si esto está ocurriendo de verdad.

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