La ciudad de Ferguson es escenario de violentas protestas debido al fallo que liberó al oficial Darren Wilson, quien abatió al adolescente negro Michael Brown.

El gran jurado reveló evidencias que le sirvieron al momento de tomar su decisión.  Estas son las imágenes que dio Darren para justificar que “no actuó por gusto”.

“Darren declaró que Brown lo estaba golpeando y que eso era, en su mente, una razón más que suficiente para usar la fuerza”, apuntan los documentos.

Como Darren no será procesado, funcionarios abrieron los 24 volúmenes de evidencias que se tomaron en 23 sesiones, llevadas a cabo entre el 20 y 21 de noviembre.

Las fotografías de Darren intentan probar el forcejeo que existió entre él y Michael Brown. Su rostro y cuello llevaban las marcas de un altercado.

Además, dieron a conocer los transcritos de los testimonios del oficial que sirvieron para imputarlo.

“Yo nunca he usado mi arma antes”, dijo cuando le preguntaron si había usado la fuerza excesiva con anterioridad.

Darren también mencionó que la zona donde ocurrió la muerte era una zona hostil “hay un montón de pandillas que residen y frecuentan esa área, llena de violencia. Hay una gran cantidad de armas, narcomenudeo y no es una comunidad agradable, por lo que no es de mucho agrado para la policía”.

Aludió también que el adolescente se burló de él, diciéndole que era “demasiado cobarde para dispararle”, antes de que el descargará 12 balas para “defenderse”.

“Solo pensaba que él iba a matarme y cómo iba a sobrevivir”, repitió Darren cuando el jurado le preguntó el 10 de agosto qué pasaba por su mente.

“Por falta de una palabra mejor, loco era como estaba el chico. Jamás había visto algo así. Estaba fuera de sí, agresivo y hostil”, enfatizó.

Darren le pidió a Michael Brown que dejara de caminar en medio de la calle. “Les dije, ‘Hey chicos, ¿por qué no suben a la acera’. El primero de ellos respondió: ‘Estamos casi en nuestro destino'”.

“Está bien, pero ¿qué hay de malo en la acera?”, habría agregado Wilson y en ese momento, uno respondió con lisuras. Wilson dijo que pidió refuerzos y luego estacionó su auto a unos 3 metros de los dos chicos, y entonces las cosas se salieron de control.

La versión que el agente policial dio al gran jurado fue que cuando intentaba salir del coche, Brown lo maldijo y le cerró la puerta pero la ventana estaba abierta y Brown “comenzó a lanzar puñetazos desde fuera del vehículo”, realizando al menos tres intentos de entrar al coche a través de la ventana. La violencia se había desencadenado.

Darren dijo que Brown le asestó al menos dos “golpes sólidos” con el puño cerrado y cuando se giró para entregarle a Johnson “varios paquetes de cigarros”, aprovechó para agarrarle el brazo pero entonces se dio cuenta que Brown era demasiado grande y fuerte.

“Yo ya estaba atrapado y no sabía lo que iba a pasar conmigo, pero yo sabía que no iba a estar bien”, dijo Darren. Debido a que Brown lo había inmovilizado, Darren no pudo llegar a su gas pimienta y, según sus palabras, no llevaba una pistola Taser, así que sacó su pistola calibre .40.

Le dijo al gran jurado que fue ese momento en el que Brown se burló de él y forcejearon por su arma, que en algún momento parecía en control del joven y que cuando logró que apuntara hacia el chico se dio cuenta que estaba atascada, “apreté dos veces el gatillo y no pasó nada”, al parecer Brown atascó sus dedos y fue hasta el tercer intento cuando salió un tiro y según Darren el vidrio de la ventana voló por todas partes y “había sangre en mi mano derecha”, aseguró.

Michael Brown se quedó sorprendido y logró meter la parte superior de su cuerpo al vehículo y “trató de golpearme varias veces”, señaló Darren Wilson.

En su relato el agente dijo que intentó disparar dos veces otra vez, pero su arma no respondió, fue entonces que Brown huyó.

Darren Wilson señaló que se bajó del coche, llamó refuerzos y comenzó la persecución. En algún punto Brown “se detuvo, se dio la vuelta, me miró, lanzó un gruñido y tenía la más intensa cara de agresividad que he visto en una persona”, dijo.

Michael Brown comenzó a correr hacia él por lo que lanzó “una serie de disparos”, no recordaba cuántos pero Brown seguía avanzando hacia él “no se había frenado”, entonces descargó otra ronda de disparos.

“Nunca vi tanta agresividad por una simple solicitud de subir a la acera”, sentenció el policía.

La ley estadounidense permite disparar en situaciones de riesgo.

“Yo intenté sujetarlo por medios físicos, pero cuando lo agarré, la única manera de describir el hecho fue que me sentí como un niño de cinco años apretado por Hulk”. El joven afroamericano medía 1,93 metros y pesaba 113 kilos.

El fiscal del condado de Saint Louis, Bob McCulloch aseveró a la prensa que los testimonios para imputar a Darren no fueron coherentes, como las versiones que aseguraron su inocencia.

“Por más trágico que sea este no es un crimen”, dijo McCulloch.

 

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