Tres atentados, dos de ellos de forma casi simultánea, ensangrentaron este viernes Pakistán en vísperas del fin del mes de ramadán, con al menos 24 muertos, en su gran parte civiles.

El primer atentado tuvo como objetivo un vehículo de policía en Qetta, capital de la inestable provincia de Baluchistán (suroeste), con un saldo de 13 muertos.

Los otros dos atentados se produjeron consecutivamente en un mercado atestado de gente que se disponía a comprar poco antes de la ruptura del ayuno, con 11 muertos como balance provisional, en Parachinar, en la frontera con Afganistán.

El atentado de Quetta fue reivindicado al mismo tiempo por los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) y por Jamaat-ul-Ahrar, una facción del movimiento talibán paquistaní (TTP).

Las dos organizaciones dieron detalles divergentes sobre el atentado, según SITE, un centro estadounidense especializado en la vigilancia de movimientos extremistas.

El EI Provincia de Khorasan, la rama del grupo yihadista en Pakistán y en Afganistán, reivindicó varios atentados en los últimos meses en Baluchistán, a veces en colaboración con grupos locales como Jamaat-ul-Ahrar.

Al menos una veintena de personas resultaron heridas en la explosión, que se produjo ante las oficinas del jefe de policía local, indicó el doctor Fareed Ahmed, médico jefe del Hospital civil.

Nueve de las víctimas mortales eran policías, explicó el jefe policial, Abdul Razzak Cheema.

“Estaba sentado cuando se produjo la explosión, me caí” explicó a la AFP una víctima, Gulzar Ahmad, conmocionado por el atentado.

Baluchistán, provincia rica en recursos naturales sacudida por una insurrección separatista y la violencia islamista, es fronteriza con Irán y Afganistán. Es la provincia más grande de Pakistán, con unos siete millones de habitantes.

A pesar de las operaciones militares y los programas de desarrollo, que han permitido disminuir la violencia, los atentados se siguen produciendo esporádicamente.

La región es estratégica porque es el punto final de un corredor de desarrollo entre China y Pakistán.

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