Navidad es la época en que las empresas utilizan una serie de ofertas para atraer a posibles clientes. Por tal motivo, no es una mala idea aprovechar y comprar un nuevo smartphone para el año que viene. Sin embargo, elegir el dispositivo adecuado puede resultar un poco complicado para una persona que no está muy enterada de las últimas tendencias tecnológicas.

Te mostramos una guía básica de los principales elementos que debes considerar antes de comprarte un smartphone.

TAMAÑO DE LA PANTALLA

La tendencia vira hacia las pantallas grandes, superiores a 11 centímetros. Cuando rebasan los 12 centímetros solemos hablar de Phablet, la unión de las palabras phone (teléfono en inglés) y tablet.

Es posible que una pantalla de menos de 10 centímetros te resulte muy incómoda para escribir mensajes. En el otro extremo, las más grandes podrían parecer excesivas para llevar en un bolsillo.

En el caso de las mujeres, el bolso soluciona el problema. En los varones depende un poco de si llevan pantalones muy ajustados o no. Si es así, se marcará demasiado el smartphone en el bolsillo y puede ser un poco molesto al agacharse.

Entre 10,5 y 11,5 centímetros nos moveríamos en unos tamaños más que aceptables.

RESOLUCIÓN

¿Por qué unas pantallas se ven mejor que otras? Realmente cuando vemos fotos o vídeo en un teléfono de gama alta se aprecia una nitidez y unos colores muy atractivos. La resolución se expresa en píxeles, por ejemplo 1080 x 1920 (Full HD), 720 x 1280 o 480 x 800, que puede tener un terminal de gama media o baja.

Sin embargo hay que tener en cuenta que esta variable guarda relación con el tamaño de la pantalla. Cuanta más pequeña sea, menos se notará una baja resolución y veremos la imagen bastante bien.

El problema puede tenerlo si compra un smartphone con una pantalla muy grande y con poca resolución.

PROCESADOR

El procesador es el cerebro del smartphone. Este apartado y el siguiente, la memoria RAM, van a determinar la agilidad con la que el teléfono ejecuta las operaciones, cuánto tarda en encenderse, en abrir una aplicación y en pasar las fotos que estamos viendo. Ésa es la gran diferencia entre los teléfonos de gama media y los de gama alta.

Independientemente del fabricante, también nos puede hacer dudar el hecho de que nos digan que uno tiene un simple núcleo, dos (dual) o cuatro (quad). En teoría, a más procesadores mayor rapidez, ya que cada núcleo funciona independientemente para realizar instrucciones generadas por las aplicaciones y al haber varios, se dividen el trabajo entre ellos dando como resultado la máxima rapidez y que no se quede “atascado”.

MEMORIA RAM

Otro apartado crucial para saber qué estamos comprando. Tanto los iPhone de Apple como los Windows Phone están concebidos para rendir muy bien sin una exigencia de memoria, que sí tiene los teléfonos con sistema operativo Android. En este caso, un terminal con sólo 512 Mb de memoria RAM no se va a mover con fluidez, sobre todo cuando tengamos varias aplicaciones abiertas. 1Gb de memoria y 2 en los de gama más alta le garantizarán una experiencia satisfactoria.

Si se encuentra ante dos smartphones de precios similar pero con distinta memoria ram, uno tiene 512 Mb y el otro tiene un giga, no dude ni por un instante que debe comprar el de mayor capacidad, incluso aunque cueste un poco más. Es una característica muy importante.

TARJETA SD

Los teléfonos tienen un “disco duro” integrado. En la gama media puede tener una capacidad de 4 u 8 Gb. A medida uno grabe videos y baje archivo se va ir llenando, y si está al límite hará más lento el teléfono. Por eso es importante que el smartphone admita la posibilidad de insertar una tarjeta micro SD de ampliación de memoria.

Entonces gozarás, por un precio muy bajo, de un poder de almacenamiento mucho más generoso. Eso sí, luego debes indicarle al teléfono que todas las fotos y vídeos que tomes con la cámara sean almacenadas en esa tarjeta, dejando espacio de la memoria interna para alojar aplicaciones y programas.

BATERÍA

Deja de soñar con aquellos móviles cuya batería duraba una semana. Antes uno cogía el celular para llamar o escribir un sms, ahora le damos muchos más usos derivados de la conexión a internet. En el mejor de los casos, la batería de un smartphone, de cualquier nivel y precio, no llegará al día y medio.

La batería es el auténtico talón de Aquiles de los smartphones. Al final se coge la costumbre de cargarlo todas las noches. En este apartado no cabe duda, cuanto más mejor. La capacidad de la batería se mide en miliamperios por hora (mAh).

Si hablamos de más de 2.400 mAh, su teléfono tendrá una muy buena batería. Algunos modelos la tienen integrada, de tal manera que no puede reemplazarla uno mismo. Con los años, durará cada vez menos y si podemos comprar otra y cambiarla nosotros alargaremos su vida útil. Así que no es mala opción que pueda quitarse con facilidad.

CÁMARA

La cámara de fotos es una de las características en las que más nos fijamos. La referencia evidente es el número de megapíxeles. Con cinco muchas personas verán colmadas sus expectativas. Con 8 ya es una buena medida, puesto que tampoco queremos sacar imágenes tamaño poster.

La calidad de una foto viene determinada también por el lente. Algunos teléfonos captan muy buenas imágenes y otros no tanto, sobre todo cuando las condiciones de iluminación no son las idóneas. Los modelos de gama baja carecen de flash, pero casi todas harán sentir satisfecho al usuario. No se obsesione con la cámara.

SISTEMA OPERATIVO

El sistema operativo Android de Google tiene casi el 90 por ciento del mercado. Después encontramos el iOS de Apple y el Windows. Como se mencionó antes, el primero exige más al teléfono. Un Windows Phone, por ejemplo, funciona con fluidez con menos memoria RAM.

En cualquier caso, una persona tiene a veces miedo de probar algo nuevo. Sin embargo, debe saber que, con sus particularidades, los gigantes que hay detrás de los sistemas operativos han diseñado plataformas intuitivas y sencillas, que permiten a cualquiera manejar las funciones básicas.

Con un poco de práctica se hará con ello. A grandes rasgos podríamos decir que las aplicaciones llegan antes a iPhone y Android que a Windows, aunque este último cuenta con las más populares.

También hay que tener en cuenta que los teléfonos de Apple son los menos personalizables a la hora de organizarnos las pantallas y los programas a nuestro gusto.

RESISTENCIA A LOS GOLPES

Hay personas que tienen cierta tendencia a que su teléfono bese el suelo de vez en cuando. Sólo una mínima parte de los usuarios renuncia a colocar una funda protectora al móvil.

Hay millones, desde las más sobrias a las que rozan, o rebasan, el límite de lo estrafalario. Pero cuando los vemos en la tienda ya podemos intuir su robustez cuando la carcasa es de un plástico que aparenta resistencia.

Las esquinas y la pantalla son los puntos más vulnerables. Respecto a esta última, a veces verás en la etiqueta la denominación Gorilla Glass (Cristal Gorila), junto a las especificaciones de la pantalla. Esto significa que la pantalla está fabricada con un material sintético especial que lo protege frente a arañazos y otras agresiones. Con todo, una buena funda siempre viene bien.

¿3G O 4G?

La conexión a la red 4G que ofrecen ahora las operadoras de telefonía no es algo que esté presente en todos los teléfonos. Esto permite disfrutar de altas velocidades sin necesidad de estar conectado a una red WiFi, algunas redes ofrecen hasta 300 megas por segundo, algo impensable hace unos años.

Pero lo cierto es que usuarios que quieran consultar internet de vez en cuando, usar programas tipo WhatsApp y ver su Facebook, pueden vivir muy a gusto con su 3G actual y conectarse al WiFi de casa.

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