Philae, el módulo de aterrizaje de la misión Rosetta, centró los ojos del mundo en la realización de una riesgosa hazaña espacial dirigida desde la Tierra. No se veía desde los “siete minutos de terror” de la llegada de Curiosity a Marte, a pesar de que desde entonces India y China también enviaron sondas hacia la Luna y el planeta rojo.

Aunque la historia de las sondas de la Agencia Espacial Europea (ESA) continúa con Rosetta siguiendo el camino del cometa 67P, no es la única trabajando en el espacio. Tanto esta agencia como las estadounidense (Nasa), rusa (Roscosmos), india (Isro), china (Cnsa) y japonesa (Jaxa) ya preparan sus próximos lanzamientos, incluyendo su llegada a destinos nunca antes abordados como Mercurio o el Sol.

Este lunes Hayabusa-2, de Jaxa, debería partir rumbo al asteroide 1999JU3. Programado para hoy, la Jaxa debió posponerlo debido al clima. Es la segunda misión japonesa a uno de estos cuerpos celestes (la primera Hayabusa volvió en 2010 con algo de material desde el asteroide Itokawa) y llegará a su objetivo en 2018 para estudiarlo por más de un año. Su objetivo es lanzar una masa de 10 kilos hacia el asteroide para formar un cráter desde el cual tomar muestras, las que debería traer a la Tierra en 2020. Una misión similar tendrá Osiris-Rex, de la Nasa, que será lanzada en 2016, utilizará un brazo robótico para tomar las muestras y debería volver en 2023.

El sábado 6 será el turno de New Horizons, otra de las sondas de la Nasa, que ese día saldrá de su última hibernación de tres meses para preparar su llegada a Plutón, en julio de 2015. La nave fue lanzada en 2006, cuando el planeta aún era considerado el más lejano del Sistema Solar (ahora planeta enano), realizando un viaje de 4.800 millones de kilómetros para estudiar el congelado cuerpo celeste y sus lunas.

Plutón es parte del Cinturón de Kuiper, una colección de cuerpos rocosos y helados del Sistema Solar exterior, “algo así como el cinturón de asteroides, pero más allá de la órbita de Neptuno”, explica a La Tercera Cathy Olkin, investigadora del equipo en el Southwest Research Institute. “Nunca hemos dado un vistazo de cerca a un objeto del Cinturón, porque están tan lejos, y New Horizons proporcionará las primeras imágenes resueltas de Plutón. Queremos entender estos organismos porque son primordiales y son los restos de la formación de nuestro sistema solar”, agrega.

Explorando el más grande 

Luego será el turno de Juno, la primera misión en explorar exclusivamente el planeta más grande del Sistema Solar. Viajando a 30 km por segundo (partió en 2011), la nave de la Nasa debería llegar a Júpiter en 2016. Allí estudiará su estructura, origen y evolución. En 15 años, la acompañará Juice, el explorador de lunas glaciales de la ESA, que está programado para 2022 y que debería arribar al planeta en el año 2030. Allí pasará al menos tres años observando al planeta y a tres de sus lunas más grandes: Ganímedes, Calisto y Europa.

Aunque Mercurio ya ha sido orbitado, el planeta más cercano al Sol está casi inexplorado, de ahí que la ESA lo escogiera como destino para BepiColombo. En colaboración con la agencia japonesa, dos orbitadores llegarán allá en 2024, tras ocho años de viaje. Su misión podría durar dos años. Cerca estará Solar Probe Plus, una sonda de la Nasa que llegará en diciembre de 2024 al Sol para tomar datos de la atmósfera solar exterior, cómo se calienta su corona y cómo se acelera el viento solar.

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