Ay, la Navidad… Esa bonita época del año de reencuentros, regalos, amor, villancicos y… excesos. Este período vacacional se traduce en un incremento del peso corporal de 3 kg de media. Y es que, con tanto atracón de turrón, marisco y demás delicias gastronómicas, nos parece poco. Es indudable que esta celebración esta ligada a exhuberantes banquetes en los que no coger unos kilos de más parece una tarea imposible. No es la fecha indicada para bajar de peso, pero sí puedes mantener la línea. Si quieres controlar tu peso estas navidades te proponemos unos trucos que te ayudarán a no pasarte. Que.es

MODÉRATE

Lo principal para esta, y para cualquier época del año, es la moderación. Todos sabemos que la Navidad es un periodo de excesos en cuanto a comer y beber, y cuánto antes te mentalices, mejor.

No te preocupes si estás a dieta o si no quieres subir una talla. No tienes porqué cometer excesos y comerte todo lo que haya sobre la mesa. Porque además de un aumento de peso, te pueden llevar a disgestiones pesadas, subidas de presión arterial o intoxicaciones. Así que, disfruta pero con cautela, no vayas a acabar en urgencias.

Mentalízate de que es esta es un época para disfrutar de la familia, de los amigos y para descansar. La comida es algo ligado a esta celebración pero no es lo principal.

Es preferible llevar grabado en la mente que los días señalados el comer de más es inevitable y que podrás compensarlo con un menú más ligero al día siguiente y acompañarlo siempre de ejercicio físico.

ALÉJATE DE APERITIVOS Y ENTRANTES

El famoso picoteo es el gran aliado de los kilos de más. Nos encanta el picoteo. Y es que no solo picoteamos durante la celebración. No.

Lo primero es evitar picar mientras estamos cocinando. A muchos se nos van los ojos -y las manos- mientras hacemos de cocinillas y eso también engorda -y mucho-. No seas impaciente y no peques antes de tiempo.

Si eres el anfitrión sirve aperitivos y entrantes bajos en calorías a base de verduras o productos ligeros. Por ejemplo, crudités, espárragos, quesos bajos en grasas, jamón serrano… Otra opción son las ensaladas variadas, que son muy vistosas y un excelente acompañante. Los aperitivos no tienen que ser bombas calóricas para que se lleven el visto bueno de tus invitados. Con alimentos más saludables puedes satisfacer a tus comensales perfectamente.

Si vas a una cena en calidad de invitado, no puedes modificar el menú, así que evita todo aquello que tenga un alto contenido en grasa y echa mano a aquello tenga aspecto verde.

Piensa que el entrante es solo para abrir boca y que aún queda el plato principal y los postres.

EVITA LAS SALSAS

Toma pan y moja… Todo con salsa mejora. ¡Qué ricas las salsas! ¿Verdad?

Pues las salsas son otro de los aliados de los kilos de más. La mayoría son ricas en grasas, azúcares y auténticas bombas calóricas. Si de por sí son enemigos de la línea, ya cuando echamos mano de la barra de pan y nos propones dejar el plato como si hubiera pasado por el lavavajillas ni os cuento…

Aléjate de ellas y opta por condimentar tus platos con hierbas y especias como eneldo, limón, ajo…. Hay muchas opciones para enriquecer tus platos sin sumar muchas calorías. Obtendrás platos ligeros y menos recargados a la par que sabrosos.

HABLAR MÁS, COMER MENOS

A primer golpe de vista esta frase puede parecer un poco brusca.

Las fechas navideñas no son sólo días marcados en un calendario para comer y cenar. Son momentos de celebración y de reencuentros de amigos y familiares. Aprovecha para distraer tu atención de la comida para entablar conversación con los que se encuentren en la velada. Además de evitar el excesivo picoteo, socializarás con esos familiares que hace meses que no sabes de su existencia y que pueden resultar más interesantes de lo que pensabas.

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