La pérdida de sueño antecede a los síntomas del alzhéimerEl alzhéimer es una de las enfermedades más temidas. Y con razón. Se caracteriza por el deterioro de las facultades físicas y mentales de quien la padece y es la principal causa de demencia en personas mayores de 65 años y en los países desarrollados.

No existe cura para el Mal de Alzheimer. Pero sí existen fármacos capaces de aliviar los síntomas y ralentizar su evolución, especialmente cuando se aplican en las primeras fases de la enfermedad, por lo que los expertos insisten en la importancia de detectarla a tiempo.

¿La pérdida de sueño acelera el alzhéimer, la enfermedad lleva a la pérdida de sueño o es una combinación?Para detectarla hay que tener claros sus síntomas. Los primeros son fallos esporádicos de la memoria y desorientación espacial y temporal. En una segunda fase, la persona pierde fluidez en el lenguaje y comienza a tener dificultades para realizar sus actividades diarias como vestirse o asearse.

Pero puede haber un síntoma de estos síntomas. Científicos norteamericanos han encontrado que el sueño está alterado en las personas que están en las primeras fases de la enfermedad, pero aún no tienen la pérdida de memoria u otros problemas cognitivos característicos de la patología en toda regla.

Investigadores de la Escuela de Medicina de St. Louis de la Universidad de Washington (Estados Unidos) confirman así sus observaciones anteriores. Estos estudios mostraron en ratones una relación entre la pérdida de sueño y las placas cerebrales. Así concluyen que las placas de alzhéimer interrumpen el sueño y la falta de sueño promueve la creación de placas de alzhéimer.

Los problemas del sueño son comunes en personas que tienen el Mal de Alzheimer, pero los científicos recientemente han empezado a sospechar que también puede ser un indicador de enfermedad temprana. Según sus autores, el nuevo estudio es uno de los primeros en conectar el momento inicial del alzhéimer y los trastornos del sueño en los seres humanos.

Sueño más o menos eficiente

Para el nuevo estudio, que publica la revista JAMA Neurology, los investigadores reclutaron a 145 voluntarios entre 45 y 75 años de edad y estaban sanos cognitivamente cuando se inscribieron en esta investigación.

Los participantes mantuvieron diarios de sueño al día durante dos semanas, teniendo en cuenta el momento en que se fueron a la cama y se levantaron, la información del número de siestas echadas el día anterior y otras cuestiones relacionadas con el sueño. Los investigadores registraron los niveles de los participantes de la actividad por medio de sensores en la muñeca que detectan los movimientos del usuario.

Los voluntarios que tenían alzhéimer preclínico poseían una menor eficiencia del sueño (80,4%) que las personas sin marcadores de la patología (83,7%). En promedio, las personas con enfermedad preclínica estaban en la cama más tiempo que los demás participantes, pero pasaban menos tiempo durmiendo. También echaban la siesta más a menudo.

“Los que tienen una eficiencia del sueño menor del 75% fueron más de cinco veces más propensos a tener alzhéimer preclínico que aquellos que dormían bien”, explica el primer autor, Yo-El Ju, profesor asistente de Neurología.

“¿La pérdida de sueño acelera el alzhéimer, el Mal de Alzheimer conduce a la pérdida de sueño o es una combinación? Esto nos ayudará a determinar si se puede cambiar el curso de la enfermedad con fármacos u otros tratamientos“, concluye Ju.

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