Hipercolesterolemia e hipertensión son los principales factores de riesgo para nuestro corazón. El colesterol es un tipo de grasa necesaria para diversas funciones, pero cuya presencia en niveles mayores de 200 mg/dl resulta peligrosa para la salud, ya que se deposita en las paredes de las arterias provocando problemas de circulación. El 56,1% de los españoles de más de 25 años tiene el colesterol elevado, según los datos de la encuesta EuroHeart II.

Respecto a la hipertensión, en España la padecen cerca de 14 millones de personas, es decir, entre el alrededor del 35% de los adultos, según la Sociedad Española de Hipertensión. La presión arterial demasiado alta puede lesionar las paredes de los vasos sanguíneos. Ocurre además que un tercio de los afectados desconocen que la sufren. De ahí que se la denomine “enfermedad silenciosa”, ya que a primera vista no presenta síntomas y los problemas se manifiestan tan sólo a largo plazo.

Cómo cuidar nuestro corazón El doctor Eduardo González Zorzano, asesor médico de Cinfa, nos da diez recomendaciones para prevenir enfermedades cardiovasculares: Vigila la báscula: el peso es uno de los factores de riesgo que predisponen a sufrir problemas cardiovasculares. Haz ejercicio de forma regular: hemos de evitar el sedentarismo, por ejemplo, caminando entre media hora y una hora diaria o practicando otro tipo de actividades: baile, natación, ciclismo…El ejercicio físico aérobico ayuda al corazón a trabajar más eficientemente, y reporta numerosos beneficios a nuestra salud.

Cuidado con el estrés: el aumento de la ansiedad y la tensión emocional resulta peligroso para el corazón. Intenta relajarte y evitar el estrés, tanto en casa como en el trabajo. Cocina saludable: es preferible que cocinemos los alimentos al vapor, al horno o a la plancha, y evitemos las frituras y las salsas. Así mismo, recurre al aceite de oliva por sus propiedades cardiosaludables y evita en lo posible la mantequilla y la margarina.

Reduce al mínimo las grasas animales: es mejor consumir carnes blancas, pollo sin piel y pescados azules. Y planificar una dieta rica en verduras, legumbres, fruta y fibra. Deja la sal en el salero: la sal incrementa la tensión, por lo que no hay que abusar de ella. Podemos sustituirla por apio o hierbas aromáticas, para no restar sabor a nuestras comidas. Huye del tabaco: debemos evitar fumar, así como ser fumadores pasivos. El tabaco es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

Modera el consumo de café y alcohol: más de dos o tres tazas de café diarias o más de dos o tres vasos de vino al día en el caso de los hombres y uno y medio para las mujeres no son recomendables. Mide periódicamente tus niveles de tensión y colesterol: todos los adultos de más de 40 años debemos vigilar nuestros niveles de tensión y colesterol, sobre todo si tenemos antecedentes familiares. En aquellos casos en los que se diagnostique una enfermedad o riesgo cardiaco, nuestro médico establecerá el tratamiento a seguir.

Complementos nutricionales: a veces puede ser recomendable complementar la dietacon soluciones nutricionales que nos garanticen un aporte extra, como complementos de Omega-3. Consulta siempre al farmacéutico.

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