Sarah Smith, una británica de 42 años, ha descubierto el elixir de la juventud.

En cuatro semanas, ha conseguido aparentar diez años menos bebiendo tres litros de agua al día.

Debido a la mala digestión y los dolores de cabeza que padecía con regularidad, los médicos le recomendaron beber más agua.

Para ello, Smith llevó a cabo un experimento en el que comprueba cómo la hidratación afecta al cuerpo. ¿El resultado? Un tratamiento rejuvenecedor.

Las fotos del antes y el después del experimento de Sarah Smith hablan por sí solas. En cuatro semanas, Smith ha conseguido reducir las ojeras y las arrugas bebiendo los litros de agua recomendados por los expertos.

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