Fiel a su don de servicio, el Padre Saturnino Senis, no quiere perder esa tradición de ayudar a los pobres para esta Navidad y ha pedido a los seres de buen corazón que le colaboren económicamente ya que el dinero que tenía lo gastó en sus quimioterapias.

Siempre para esta temporada de amor y paz, el Padre Senis sale a repartir canastas para los más necesitados, sin embargo, los pocos ahorros que tenía y que los utilizaba para estas obras, los gastó para el tratamiento de su enfermedad tras dos operaciones de vejiga más otro problema que se le ha detectado en uno de sus pulmones.

Su fe mueve montañas y cree que los hondureños se acercarán a la Catedral o su oficina en la Casa Cural, para contribuirle así a mantener su obra de caridad.

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