La Corte de Apelaciones Penal de San Pedro Sula confirmó el auto de formal procesamiento por el delito de hurto en contra de Carlos Abel Sandoval Aguilar, un médico que extrajo un marcapasos del cuerpo de un paciente, que ya había muerto y luego lo donó a una fundación con la que él colabora.

La Fiscalía de Delitos Comunes le imputó el delito de hurto, luego que se comprobara que le extrajo el marcapasos al señor Ignacio Mantilla, cuando ya había muerto, sin el consentimiento ni autorización de su familia.

El paciente murió el 30 de diciembre de 2007 en un hospital privado, cuatro días después de que le habían puesto el marcapasos. Carmen Mayes Flores, esposa del paciente, se dio cuenta que a su esposo le extrajeron el marcapasos cuando lo estaban vistiendo en la funeraria, pero en ese momento no hizo ningún reclamo al centro hospitalario.

La fiscalía señala que días después Carmen Mayes Flores requirió una certificación médica para trámites del seguro médico de su esposo, por lo que buscó al doctor Sandoval Aguilar. Este le confirmó que él tenía el marcapasos.

La señora Mayes Flores le pidió que le ayudara a venderlo para costear los gastos hospitalarios. En ese momento el aparato tenía un valor de 523, 783.34 lempiras.

La viuda esperó a que el doctor vendiera el aparato, pero este lo donó. Luego de dos años, el hospital privado le interpuso a la señora una demanda civil por la deuda.

Entonces Mayes Flores interpuso una denuncia contra el doctor en el Ministerio Público, que presentó requerimiento fiscal. En audiencia inicial, realizada el 5 de mayo de 2014, el juez le dictó auto de prisión con medidas sustitutivas.

APELACIÓN
La defensa apeló el auto de formal procesamiento, pero los magistrados de la Corte de Apelaciones Penal, hicieron hincapié en su resolución que no hubo consentimiento de la esposa del difunto para extraer el marcapasos. Tampoco lo hubo para donarlo, por lo que consideran que la acción se corresponde con lo descrito en el artículo 223 del Código Penal, que tipifica el delito de hurto.

El defensor del galeno alegó durante la audiencia de apelación que la viuda le dio el marcapasos a su cliente porque dijo que no sabía qué hacer con él. Explicó también que el médico pertenece a una fundación y en ese contexto lo había donado a una persona que lo necesitaba para sobrevivir.

Ayer, el expediente del médico acusado de hurto pasó al Juzgado Unificado de lo Penal, donde le seguirán el proceso acusatorio que podría llegar hasta juicio oral y público.

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