Carlos Arnoldo Lobo, el primer hondureño extraditado a Estados Unidos, fue condenado el martes a 20 años de prisión por narcotráfico.

El juez Darrin Gayles reveló la sentencia en una audiencia realizada en los tribunales federales del centro de Miami.

Lobo, de 40 años, enfrentaba una condena mínima de 10 años de prisión.

Según una investigación de los fiscales estadounidenses, Lobo era propietario y administraba una flota de embarcaciones que partían desde la costa oriental de Honduras para transportar drogas, principalmente cocaína.

Los cargamentos de droga eran enviados desde Colombia y Panamá a Honduras y desde allí llegaban a Guatemala y México, entre otros países, antes de su destino final en Estados Unidos.