El informe de investigación en poder de los elementos de la unidad Tigres de Honduras, establece que los elementos  se dieron la gran vida el día que supuestamente se robaron los sacos que contenían los 1.3 millones de dólares en la propiedad de los hermanos Valle.

Se compraron casa, carro y contrataron prostitutas, reveló el informe de investigación. Los Tigres descubrieron el montículo donde estaba el dinero, lo sacaron del bote enterrado y cuando revisaron los sacos se dieron cuenta que estaban llenos de dinero.

En total, de los 19 fardos solo se entregaron 17 a la Oficina Administradora de Bienes Incautados (Oabi) para hacer un total de 11,287,870 dólares (unos 240 millones de lempiras) del dinero encontrado en la operación de captura de los Valle.

Con el botín que fue sustraído, los agentes, según la investigación, compraron carro deportivo, una casa para la esposa de uno de los agentes en su pueblo natal y contrataron hasta prostitutas “prepago”.