Una ola es una deformación en la superficie de un líquido que se mueve con una velocidad independiente de la de éste. “El agua va muy rápido (a varios metros por segundo), pero la ola se mueve a velocidad cero. Es decir, permanece fija, ‘congelada’ en el tiempo para un observador que la ve desde fuera del agua”, explica uno de los autores de la investigación, Javier Rodríguez, del departamento de Ingeniería Térmica y de Fluidos de la UC3M.

En el experimento que se describe en el artículo publicado en la revista ‘Experiments in Fluids’, los científicos han reconstruido la forma de la ola en tres dimensiones para poder compararla con olas reales. “Lo más llamativo es observar una ola de tubo que se queda quieta, hasta el punto de que podemos meter los dedos bajo la cresta el tiempo que queramos y no nos mojamos porque esta ola no rompe nunca”, describe Javier Rodríguez.

Los científicos de la UC3M colaboran actualmente con la UCSD (EEUU) y la Universidad de East Anglia (Reino Unido), empleando técnicas de simulación por ordenador y de análisis asintótico para crear una recreación aproximada de la formación de la ola. Gracias a este experimento, se puede generar una ola que en la naturaleza jamás estaría quieta y dejarla inmóvil en el tiempo que sea necesario para estudiarla con detalle.

“Esta descripción es lo suficientemente precisa para entender su comportamiento”, señala Pablo Martínez-Legazpi, investigador de la UCSD. “A medida que profundizábamos en el tema nos hemos dado cuenta de que este proceso de formación es representativo y común al de otras olas de gran interés en ingeniería civil y naval, como las que impactan sobre puertos, puentes, barcos o plataformas”, añade Martínez-Legazpi. De este modo se pueden estudiar, prevenir y llegar a reducir los daños que pueden causar estas olas.

De hecho, esta investigación surgió y se financió en parte por la Marina de EEUU debido a sus implicaciones en la mejora de la hidrodinámica naval.

Además este estudio tiene aplicaciones medioambientales directas: permite entender mejor lo que ocurre en la superficie marina cuando una ola se rompe, lo que tiene interés para comprender cómo se produce el intercambio de dióxido de carbono entre el océano y la atmósfera.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here