Preparó todo cuidadosamente, pintó hasta su casa, sus hijas venían de Estados Unidos a celebrar con ella sus 83 años de vida. Doña Evita, como la conocían en la aldea La Sarrosa, era muy querida y respetada.

Su vocación de servicio y entrega a la comunidad eran innegables, ella vivía junto a su hijo “Lolo” de 53 años, quien vivía con síndrome de Down.

Eran personas muy especiales y muy creyentes, pero quién se iba imaginar que Eva Vásquez preparaba no su cumpleaños si no su propio funeral.

El principal sospechoso de esta brutalidad ya está tras las rejas según información premiliar este hombre discutió con su pareja y en una llamada la amenazó y la sentenció que le iba dar donde más le doliera, pero jamás imaginaron que su suegra y su cuñado serian las victimas de sus malas intenciones.

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