El hondureño Juan Carlos Arvizu Hernández, alias ‘Lanchita’. fue condenado el viernes por la Corte federal de Miami a 30 años de cárcel por su participación en una importante red de narcotráfico de “gran escala” con tentáculos en Honduras, Colombia, Venezuela, Brasil, México y Estados Unidos.

Arvizu Hernández, de 39 años de edad, había sido extraditado a mediados del año pasado, convirtiéndose en el undécimo nacional de Honduras en ser extraditado a Estados Unidos y el primero en ser juzgado y sentenciado en este país.

Benjamin Greenber, fiscal Federal interino en Miami, argumentó durante el juicio que el acusado y sus cómplices eran responsables de recibir en Honduras miles de kilogramos de cocaína enviadas desde Colombia, Venezuela y Brasil, Honduras para luego transportarlas hacia la frontera con Guatemala, Belice o al norte de México.

“La evidencia en el juicio demostró que el acusado es responsable del tráfico de más de 5,000 kg de cocaína. El gobierno presentó evidencias que involucran a Arvizu Hernández, incluyendo videos y una fotografía que muestra al acusado manejando un bloque de cocaína”, señaló la Fiscalía en un comunicado.

Un jurado lo había encontrado culpable en julio pasado de conspirar para distribuir droga ilegalmente en Estados Unidos.

El gobierno norteamerciacno había emitido el 13 de junio del 2013 una orden de captura contra Arizu Hernández por delitos relacionados con el tráfico de drogas. El hondureño fue detenido en febrero del 2016 en su vivienda en San Pedro Sula, Honduras, en un fuerte operativo de seguridad.

El hombre era el cabecilla de una red de narcotráfico que opera al norte del país centroamericano y estaba ligado a los carteles de ‘Los Cachiros’, ‘Valle Valle’ y ‘Los Mexicanos’, entre otros.

Luego de la captura, la Policía Nacional de Honduras aseguró que el Arvizu Hernández trabajaba para varios carteles, coordinando el recibo y traslado de drogas y se especializaba en traer lanchas y avionetas con cargamentos de droga desde Colombia.

Varios medios de Honduras aseguran que Arvizú Hernández era un hombre de bajo perfil que pasó de ser de un simple pescador en La Ceiba, Atlántida, a un poderoso narcotraficante.

“Su arresto y extradición es el resultado de una extraordinaria cooperación internacional y refleja el compromiso de nuestros socios hondureños y de las autoridades estadounidenses para detener el flujo de cocaína hacia Estados Unidos”, aseguró el fiscal Greenberg.

Por su parte, Adolphus P. Wright, agente especial de la DEA, aeguró que “la organización del narcotráfico de Hernández ha sido desmantelada y ya no podrá importar grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos” y subrayó que la DEA seguirá detrás de los responsables del tráfico de drogas.

Fuente: El Nuevo Herald

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