La DEA anda detrás de Messi

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La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) está detrás de los pasos de Lionel Messi. ¿Por qué? La DEA cree que quienes organizaron los últimos amistosos de La Pulga en Lationamérica tenían vínculos con el cártel de Los Valencia, una organización criminal mexicana dedicada al narcotráfico. Esta investigación se suma entonces a la que en España lleva la Guardia Civil y el Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, cuyo titular es el magistrado Eduardo López-Palop.

Ambas investigaciones siguen caminos distintos. En España buscan saber si los jugadores cobraron algún dinero y no lo tributaron en España, pese a que en estos partidos benéficos, organizados por la Fundación Leo Messi, los invitados no cobran por participar sino que simplemente se les pagan los gastos.

En Estados Unidos, la historia es otra: según informa el diario español El Mundo, la DEA quiere conocer si hubo un blanqueo de capitales procedentes del cartel de Los Valencia, del que los jugadores no tenían por qué saber nada, pero en el que sí podrían haber colaborado los empresarios. Parte de la investigación consiste en saber también hasta dónde llegaban los vínculos de esos empresarios con el resto de los participantes en la organización.

Lo que, según el matutino, investiga la DEA es la llamada “fila 0”. Este sistema consiste en pagar entradas por ir al partido pero no asistir, con el único fin de que el dinero vaya directamente a la causa benéfica por la que se juega, aunque como las cifras son muy difíciles de verificar (porque no es una venta real de entradas, sino que se trata de donaciones), esos ingresos también pueden manipularse.

En este punto entran a jugar los organizadores y otra vez el nombre que suena es el de Guillermo Marín, el representante de Messi en Argentina. Este último, según creen los investigadores, jugaba el papel de intermediario entre los empresarios y los futbolistas. Justamente a él también lo señaló el colombiano Andrés Barco, encargado de llevar el amistoso de Messi y sus amigos a Colombia.

“En el año 2012 se empieza a hablar de cierto espectáculo que puede ser bueno económicamente, que el señor Guillermo Marín tenía los derechos de los partidos de Messi y sus amigos, yo soy un enamorado del fútbol, me pareció que podría llegar a ser buen negocio traer a Messi a Colombia en ese rol”, contó Barco, refiriéndose a uno de los partidos que se han investigado y que fue muy polémico en Colombia, porque las ONG denunciaron públicamente que no habían cobrado nada. Barco dijo a El Mundo que había ingresado 1,7 millones de dólares por aquel partido en una cuenta que le indicó Marín.

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