El autógrafo que arruinó una cámara de 85.000 dólares

Si Collins Injera rompe el récord de anotaciones de todos los tiempos en el Singapur Sevens de este fin de semana, no culparás a los operadores de la cámara de televisión por haber dado un paso atrás.

La última vez que la estrella de rugby keniana alcanzó un hito significativo, lo celebró arruinando un ente con un valor reportado de 60.000 libras esterlinas (85.000 dólares).

Después de esperar un tiempo dolorosamente largo para publicar finalmente su try internacional de sevens número 200, el delantero se sintió aliviado al aterrizar en la final de Londres de la Serie Mundial 2014-15. Sacó un bolígrafo de su calcetín y garabateó su firma sobre la cámara.

“Lo que planifiqué hacer, originalmente me había puesto un chaleco interior –un chaleco blanco que tenía escrito ‘Primero en Africa’– pero entonces jugué los primeros tres juegos del día uno sin anotar”, le dijo Injera al programaWorld Rugby de CNN.

“Recuerdo que los chicos se burlaron de mí en los vestidores, así que me lo quité y al empezar el segundo día del torneo decidí que firmaría la pelota con la que anotara el try”.

“Así que cuando anoté el try, firmé la pelota. Luego cuando vi hacia arriba vi que la cámara estaba frente a mí, con un lente allí… y fui por ella”.

Lo que Injera no sabía era que, a diferencia de las cámaras de televisión que las estrellas de tenis firman a menudo después de un partido, estas no tenían un lente protector.

Aún así, los titulares consiguientes aumentaron tanto su perfil como el de el formato de rugby acortado antes de su debut en las Olimpiadas de Río 2016 en agosto.

Después de añadir dos puntuaciones más a su cuenta en el Sevens de Hong Kong de la semana pasada, al chico de 29 años de edad ahora solo le faltan siete para llegar al récord de 239 establecido por la exestrella argentina, Santiago Gomez Cora.

“Es mi sueño, cuando empecé a jugar a este juego, recuerdo que le dije a uno de los reporteros: quiero ser el marcador de anotaciones más grande del mundo, y ellos dijeron que esa era una enorme tarea”, dice Injera.

“Ahora que casi estoy cerca de lograr mi sueño, es algo muy importante para mí y esto solamente muestra cuán lejos he llegado como jugador y cuán lejos hemos llegado como equipo”.

“Me enfocaré en el equipo, los objetivos que queremos alcanzar en esta temporada, y con suerte los anotaciones continuarán presentándose”.

Kenia clasificó para los Juegos Olímpicos en el evento regional de África en noviembre pasado, a pesar de un fallo tardío de Injera que casi le dio la victoria a Zimbabue en la final.

Él ha anotado 20 trys en 33 partidos de la Serie Mundial de Rugby 7 2015-16, en la que Kenia está en el octavo lugar general con tres rondas por jugar, y ha iniciado a varios jugadores jóvenes previo a las Olimpiadas de Río.

“Nuestra meta siempre ha sido la medalla en los Juegos Olímpicos y pienso que vamos en la dirección correcta… aún con pasos de bebé”, dice Injera, cuyo hermano mayor Humphrey Kayange –antiguo capitán de Kenia– es también uno de los veteranos en el equipo.

“Tenemos muchos chicos nuevos en el equipo, por lo que uno de los objetivos principales era tratar de que entraran en la serie y que todos se hicieran amigos y se unieran”.

“Los Juegos Olímpicos son el epítome de todos los deportes… solo imaginar que estaré allí en el pueblo con todos estos otros atletas profesionales, de la talla de Usain Bolt, quien siempre ha sido mi modelo a seguir, simplemente es genial. Solo me siento feliz de lograrlo”.

Así como las ingeniosas habilidades de manejo, los sevens de rugby requieren de atletas con el ritmo de corredores de 100 metros como Bolt… y la fuerza de los luchadores.

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