El jugador chileno del Arsenal, Alexis Sánchez, ha acaparado las páginas de la prensa inglesa no por su brillante temporada con el equipo londinense, sino por la supuesta fatiga que estaría sufriendo debido a su desempeño sobre el terreno de juego y al voraz apetito sexual de su novia Laia Grassi, quien no le permitiría descansar debidamente tras cada partido.

Citando al periódico chileno La Cuarta, varios medios deportivos se han hecho eco de la noticia, expresando su preocupación porque tan intensa vida de alcoba acabe por afectar al buen ritmo que el delantero chileno ha mantenido desde su traspaso desde el Barça el pasado verano, que costó al Arsenal más de 60 millones de euros.

“Según sapean las viejas peladora de Inglaterra, el delantero nacional tiene una extensa jornada de entrenamientos con el club y, cuando llega a la casa, la deliciosa Laia Grassi le pide su cuota de amor”, sostiene el mencionado diario.