Michel Platini, presidente de la UEFA, sigue con la idea de implantar la “tarjeta blanca” en el mundo del fútbol, que supondría la expulsión temporal de un futbolista durante diez minutos. Falta, de todos modos, lo más importante: Convencer a la FIFA.

El francés defiende su postura con empeño. «La tarjeta blanca reduciría la tensión sobre el uso de las tarjetas amarillas y rojas durante los partidos, afirmó el dirigente durante la conferencia anual internacional «Globe Soccer» que se celebra entre este domingo y el lunes en Dubái y que reúne a directivos, jugadores, representantes y personalidades del fútbol.

Platini es consciente de que falta el visto bueno de la FIFA, que ya en su día se mostró contraria. De hecho, dijo no el pasado 28 de octubre en Rusia a través de Joseph Blatter, que rechazó la necesidad de la tarjeta blanca y de incluir «cambios radicales» en el reglamento.