Recorriendo las calles de Tuluá y tomándose una refresco en la tienda del barrio popular donde vive, Faustino Asprilla se reencontró no solo con su familia, también con amigos y conocidos de su tierra natal.

“Es donde yo crecí. Tengo muchas cosas por hacer todavía”, señaló el exfutbolista colombiano.

Cinco días por fuera de su tierra debido a las amenazas de alias ‘Porrón’ hicieron que el Tino abandonara su casa, sus cosas, su gente.

Dijo que regresó con un compromiso: “la situación sigue igual, hay que ayudar a Tuluá a limpiarlo de todo ese mal que tiene y ya empezamos; esto no termina aquí, esto debe seguir para que los tulueños estén libres de este mal que los agobia a todos”, señaló.

Ahora debe permanecer con protección de la Policía para moverse en el municipio, pero aseguró que no le incomoda.

Tanto la casa como la finca San Tino hasta donde llegaron delincuentes en motos y carros la semana pasada para intimidarlo permanecerán custodiadas por las autoridades.

“Para ofrecerle todas las garantías de seguridad a través de un esquema que ya está ordenado por la dirección general”, explicó el coronel Fernando Murillo, comandante de la Policía del Valle del Cauca.

El ídolo recalcó que no se irá de Tulúa.