La Agencia Española de Protección de la Salud por el Deporte (AETSAD), órgano del Consejo Superior de Deportes, siguiendo indicaciones de la UEFA, realizó esta mañana a cinco futbolistas del Barcelona, Andrés Iniesta, Ivan Rakitic, Claudio Bravo, Leo Messi y Jordi Alba, un control antidoping.

Hasta aquí todo normal, pero el argentino mostró su sorpresa cuando más allá del típico análisis de orina le pidieron otro de sangre: «Día de doping. De los cinco elegidos, fui el único que hice control de orina y sangre. Raro no…» se quejó el «10» culé en las redes sociales.

Su irónico mensaje no sabemos exactamente a quién iba dirigido ni el por qué del mismo, pero los controles de orina y sangre son habituales a lo largo de toda la temporada en el mundo del fútbol.