El fútbol fue siempre parte de la vida de los entrañables personajes del Chavo del 8, la exitosa serie creada por Chespirito, quien falleció hoy a la edad de 85 años. A modo de homenaje a un personaje que desde hace mucho entró en la historia de la televisión, te contamos algunas historias ligadas al deporte rey de los recordados y entrañables personajes que creó en el Chavo del 8:

DON RAMÓN: Era hincha acérrimo del Necaxa, uno de los equipos más populares y tradicionales de México, aunque no tenía problemas en cambiar de club cuando se trataba de no pagarle la renta al señor Barriga. Se sabe que en la ficción fue boxeador, futbolista americano, torero, guitarrista, cantante, pero poco se sabía que fue jugador de fútbol. En un capítulo del Chavo confesó que había jugado durante su juventud y que era medio. “Medio menso”, añadió el señor Barriga, quien se burló de una pregunta previa del Chavo: “¿Ya habían inventado el fútbol?”.

El flaco Don Ramón era interpretado por Ramón Valdés, quien era fanático del fútbol. De hecho, en el departamento 72 que habitaba en la vecindad junto a la Chilindrina, Don Ramón colgaba en una de las paredes de su casa banderines de los equipos o países más representativos de este deporte. Uno de ellos, precisamente, era de la selección peruana, que había realizado una estupenda participación en el Mundial de México 70.

Chespirito falleció: el fútbol detrás de su mente maestra
QUICO: Dentro de la serie del Chavo del 8 nunca reveló hincha de qué equipo era, pero de una u otra manera el fútbol estaba siempre ligado a él. De hecho, llevaba una pelota debajo del brazo en cada capítulo. En algunas ocasiones, la utilizaba para convertirse en Borja y rematar penales junto a su entrañable amigo: el Chavo. No en la misma serie, pero en sí en la película “El Chanfle”, Carlos Villagrán interpretó a “Valentino”, quien era figura y goleador del América que dirigía Ramón Valdés y que tenía como utilero al dueño del cumpleaños: Chespirito.

Chespirito falleció: el fútbol detrás de su mente maestra
Pero el fútbol no se resume solo a estos episodios en la vida de Quico, o Carlos Villagrán, para ser más precisos. Al principio de su carrera, Villagrán, con 24 años, era fotógrafo del diario “El Heraldo”, profesión que le permitió cubrir el Mundial de México 70, una de las experiencias más emotivas de su carrera, según contó al diario “La Tercera” de Chile. “Vi jugar al mejor equipo de la historia del fútbol (Brasil). Aún recuerdo a Pelé, Tostão, Rivellino, Jairzinho, Clodoaldo y Carlos Alberto. Era un equipo increíble”, rememoró para el rotativo chileno.

SEÑOR BARRIGA: Era hincha del Monterrey, un equipo que en los setentas estaba considerado entre “los chicos” y tenía poca hinchada. Aun así defendía a muerte su fanatismo. A tal punto de perdonarle el pago de la renta a Don Ramón por un día si este aseguraba ser fanático del Monterrey. Unos años más tarde, confesaría al diario “Lance” de Brasil que es hincha del Corinthians. Pero la historia del señor Barriga con el fútbol no queda allí. Durante un capítulo en el que junto a Quico, Don Ramón y el Chavo, el fútbol es tema de debate, el personaje confesó que era un “magnífico portero”. “Pues claro, si tapaba todo el arco”, le diría el Chavo. “Pasé todos los años de mi juventud en la cancha”, agregaría el recordado “tinaco desparramado”.

EL CHAVO DEL 8: Cada vez que se le ocurría jugar fútbol junto a Quico imaginaba que era Enrique Borja, un ex futbolista mexicano, ídolo del América de México en los sesenta y setentas, que disputó dos mundiales: Inglaterra 1966 y México 1970. El Chavo era hincha del fútbol, pero sobre todo lo era Chespirito, creador del programa, quien, de hecho, realizó la película llamada “El Chanfle” inspirado en el fútbol. Allí él era un segundo utilero que se convertía en estrella de “Las Águilas” del América, aunque solo en su sueño.

El Chavo ha servido de inspiración para muchos futbolistas. Uno de ellos era Sebastián González, conocido como el “Chamagol”, quien festejaba cada uno de sus tantos haciendo referencia a los personajes creados por Chespirito.