Katherine Stone de 20 años de edad, ha puesto en venta su virginidad por la cantidad de 365 mil euros, ¿la razón? recaudar dinero para ayudar a su familia.

Tristemente, en 2014, la casa del la familia Stone en Seattle, se incendió y al no contar con un seguro, tuvieron que seguir viviendo en las cenizas de lo que alguna vez fue su hogar.
En ese momento, Stone solo tenía una cosa de valor a la cual podía ponerle precio, su virginidad.
Y fue así como contactó a Dennis Hof, un magnate dueño de la mayoría de burdeles en Nevada, único estado donde la prostitución es una actividad legal, para firmar un contrato de trabajo.

Mientras tanto, Stone y su familia viven en el burdel donde ella trabaja, proporcionado servicios que no incluyen relaciones sexuales, como realizar pequeñas fiestas o sesiones de masajes.

Ella planea seguir trabajando en el burdel los próximos cinco años y en un futuro estudiar derecho.