El hombre que pasó 43 años en una silla de ruedas por un diagnóstico errado

Rufino Borrego tenía 13 años cuando le dijeron que padecía una enfermedad degenerativa incurable. Una neuróloga descubrió cuatro décadas después que su trastorno era otro y lo trató con un fármaco para el asma que le permitió volver a caminar, según relató a BBC Mundo.

Rufino Borrego tenía 13 años cuando le diagnosticaron una distrofia muscular incurable.

Y pasó los siguientes 43 años postrado en una silla de ruedas hasta que una neuróloga descubrió que el diagnóstico estaba errado.

Borrego, quien vive en el pueblo de Alandroal, en el sureste de Portugal, padecía en realidad una miastenia congénita.

Un simple medicamento contra el asma, indicado para el tipo de enfermedad que padecía Borrego, le devolvió la capacidad de caminar.

“Todavía me acuerdo bien de Rufino. Cualquier situación como ésta es muy gratificante para un médico, poder cambiar algo en la vida de los pacientes”, dijo desde Portugal a BBC Mundo Teresinha Evangelista, la neuróloga que más de cuatro décadas después realizó el diagnóstico correcto.

“Pensamos que era un milagro”

La recuperación de Borrego fue en 2010, pero sólo ahora llegó a la atención del periódico que la divulgó, el diario portugués Jornal de Noticias.

Tras volver a caminar, el primer paseo de Borrego fue al café de su barrio.

“Pensamos que era un milagro”, dijo el dueño del café Manuel Melao al Jornal de Noticias.

El diario relata que Borrego es prácticamente una celebridad en su pueblo.

Basta preguntar en Alendroal por Rufino, para escuchar la respuesta: “Es el que tomó el medicamento para el asma y saltó enseguida de la silla de ruedas”.