Dos atacantes suicidas se hicieron estallar el miércoles en los festejos previos a una boda en el norte de Irak, y mataron a, al menos, 26 personas, en su mayoría, niños.

En el atentado ocurrido en Hajjaj, al norte de Tikrit y a 130 kilómetros de Bagdad, también resultaron heridas más de 60 personas, según fuentes de la policía local citadas por AFP.

El ataque comenzó cuando un kamikaze envuelto en un cinturón explosivo se acercó a una zona al aire libre donde se realizaban festejos en la noche previa a una boda.

Tras hacerse estallar, muchos de los presentes se acercaron a ayudar a las víctimas, y entonces un segundo atacante suicida detonó sus explosivos, según confirmó el portavoz provincial Ali al-Hamdani a la AP.

Ningún grupo se había adjudicado el ataque, aunque todas las sospechas recaen sobre Estado Islámico (ISIS), que en los últimos meses ha aumentado sus ataques terroristas contra civiles a medida que pierde terreno en la batalla contra el ejército iraquí.

En tanto, Tikrit estuvo a manos de los yihadistas durante casi un año en 2014, antes de ser recapturada en 2015 por las tropas de Bagdad.

La familia que organizaba los festejos pertenecía a una importante tribu de la zona de Anbar que se opone a los yihadistas de ISIS, y había sido desplazada de sus hogares hacia Tikrit por la guerra.