El Gobierno argentino gastó cerca de 1.500 millones de pesos (más de 245 millones de euros de euros) en comprar a España y Portugal material ferroviario, del cual un 44% está “fuera de servicio”. Esa es, al menos, la contundente conclusión de la Auditoría General de la Nación (AGN), según publicó el diario ‘Clarín’.

Este periódico, siempre crítico con el Gobierno kirchnerista, recordó que el Ejecutivo presentó esas adquisiciones como una modernización del sistema ferroviario argentino, que está en el punto de mira desde el trágico accidente de Once del pasado 22 de febrero, que dejó 51 muertos y casi 800 heridos y evidenció el peligroso estado de abandono en el que se encuentran los trenes en Buenos Aires.

El informe de la Auditoría recoge datos de 2004 a 2010, esto es, durante los mandatos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner. El período abarca también las gestiones de dos secretarios de Transporte: Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi.

Según este estudio, no se controló suficientemente que lo recibido por el Estado argentino correspondiese exactamente a lo que se había comprado; se abonaron sobreprecios en torno al 150% en algunos materiales y se pagaron reparaciones de trenes que no se realizaron, según ‘Clarín’. La cabecera informa de que el estudio de la Auditoría se enviará a Procuración General de la Nación, para evaluar si corresponde o no realizar una denuncia, así como a los Tribunales de Cuentas de España y Portugal.