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Año lectivo 2016 cierra con más de 220 días de clases

Tegucigalpa. Los 200 días de clases son una meta superada, gracias a las profundas reformas educativas que fueron impulsadas desde el Congreso Nacional en el gobierno pasado.

 

Atrás quedaron esos años lúgubres cuando la educación hondureña estaba secuestrada por dirigentes magisteriales que usaban a los niños como mecanismo de coacción para sus propios intereses.

 

Siendo presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández impulsó la tercera reforma educativa, con el fin de devolver a Honduras el sagrado derecho a una educación de calidad, que garantizara escuelas y colegios abiertos durante 200 días o más.

 

En marzo de 2011, cuando en el Congreso Nacional se comenzaba a discutir la denominada Ley de Participación comunitaria en el mejoramiento de la calidad educativa del país, Hernández afirmó: “Si ahora no se hace algo vamos a condenar a los niños pobres del país a seguir siendo pobres o ingresar a la miseria. Si los maestros nos acompañan las futuras generaciones se los van a agradecer”.

 

Posteriormente, en agosto de 2012 fue aprobada la Ley Fundamental de Educación y junto a la lucha por la tercera reforma educativa pasaron a convertirse en un logro de país que fue acompañado por todos los sectores de la sociedad, maestros y padres de familia.

 

En agosto de 2014, el presidente Hernández urge a la Comisión Presidencial para la Calidad Educativa terminar los 22 reglamentos para la aplicación de la Ley Fundamental que terminaría de dar el giro absoluto al sistema.

 

Hernández recuerda que siendo presidente del Legislativo muchos le aconsejaron no “meterse con la dirigencia magisterial” por el costo político que eso podía tener, sin embargo, el cambio en el sistema educativo era impostergable porque de eso dependía el futuro del país.

 

Hoy, por cuarto año consecutivo los 200 días de clases son meta superada y se avanza a paso agigantado hacia la cobertura educativa total, se ha reducido el analfabetismo, se han reconstruido y construido más de 60 escuelas y colegios, se ha dotado de 400,000 pupitres y pizarras todo el sistema educativo y cada vez más centros tienen acceso a internet.

 

Todos estos esfuerzos por mejorar la calidad educativa hondureña han recibido el aval de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el  Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

 

Junto a otras organizaciones  internacionales han reconocido que, a partir del 2014, el sistema educativo hondureño ha despegado.

 

Los padres

Involucrar a los padres de familia en el proceso de aprendizaje de sus hijos destaca como uno de los ejes principales. El resultado absoluto es que como resultado, hoy 2.1 millones de escolares sumen en tres años los 645 días de clases.

 

Dilma Núñez, una abuela danlidense, ve este efecto en su nieta de 11 años, Aylin, quien este año finalizó su sexto grado en la escuela Luis Gamero, un centro educativo donde el cumplimiento de los 200 días de clases que marca el calendario escolar es prioridad.

 

Ella siempre participa en las reuniones convocadas por las autoridades escolares y apoya a su nieta en el desarrollo de las actividades asignadas en la Escuela de Padres.

 

”Aylin está en el cuadro de honor”, dijo con orgullo la abuela tras felicitar a las autoridades escolares y al Gobierno del presidente Hernández por cumplir la meta de 200 días de clases.

 

Antes del 2012, en Honduras solamente se lograba impartir en promedio 120 días de clases e  incluso, hubo un año en que los escolares apenas recibieron 90 días de clases.

 

En enero de 2011, la organización Transformemos Honduras revela que en la última década los niños solo recibieron en promedio 125 días de clases cada año.

 

“Tristemente el sistema educativo ha sido secuestrado” por grupos políticos, dijo en su oportunidad esa organización.

 

Doña Dilma Núñez, quien además de responsable de una escolar es maestra de educación primaria, da fe de los resultados del trinomio padre-maestro-alumno que rige en el país.

 

“Sí ha dado resultado porque el padre de familia está más atento, y si el siguiente año no lleva la constancia de asistencia, su hijo no puede ser matriculado”.

 

Recientemente, esta misma organización Transformemos Honduras ha certificado que en el Gobierno del presidente Hernández el sistema educativo ha sobrepasado los 200 días de clases, impartiéndose 220 en 2016.

 

Hablar de 200 días de clases antes era algo casi imposible, pero hoy lo hemos alcanzado, ahora ha quedado claro que la participación y el interés de los padres y madres de familia es crucial para el desarrollo de la educación”, indicó en su momento Blanca Munguía, coordinadora de Transformemos Honduras.

 

Durante los tres años del actual gobierno, el sistema suma 645 días de clases impartidos y distribuidos de la siguiente manera: 210 días en 2014, 215 días en 2015 y 220 días en 2016, cifra récord en Honduras.

 

Una de las épocas más oscuras para el sistema educativo fue el periodo 2006-2008, cuando producto de desacuerdos salariales, en tres años solo se impartieron 470 días de clases.

 

Mejor rendimiento

Para Luz María Aguilera, madre del estudiante de sexto grado, Óscar Andrés Ávila, la satisfacción porque su vástago cumpla con éxito este año escolar que finaliza hoy miércoles 30 de noviembre es ver el rendimiento demostrado en 2016 durante los 218 días en la Luis Gamero.

 

“Como madre me siento feliz y satisfecha con el rendimiento de los 200 días de clases, es más, ahora son más de 200, entonces estamos muy contentos”, dijo al agregar que por su parte los niños “están más atentos, están más ávidos de todo lo que aprenden”.

 

A principios de noviembre, cuando el ministro de Educación Marlon Escoto anunció el cumplimiento de los 200 días de clases, la Secretaría General de la Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (CECC/SICA) se unió a este festejo y felicitó al Gobierno de Honduras.

 

El Gobierno de Chile y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), también reconocen el despegue del sistema educativo.

En el caso de estudiantes como Sergio Rodríguez recibir los días que estipula el calendario escolar no es cansado.

 

“Cuando uno escucha esa cifra, se escucha como un gran número, pero en realidad los días pasan rápido y no los sentí pesados”, dijo el alumno de sexto año, quien afirmó que tuvo un año muy productivo.

 

Estudiantes como Sergio, o su compañera Alida Sauceda, que ingresaron al primer año de primaria en 2010, han sido testigos de las transiciones que ha experimentado el sistema educativo.

 

Para el caso, antes del 2012 se evaluaba de una forma tradicional y donde se sancionaba a los alumnos.

 

Estos cambios han hecho que los escolares se sientan más animados a ir a clases. “A mí me gusta venir todos los días a clases, y los días que a veces no vengo me siento mal, porque no pude venir a aprender”, manifestó Alida.

 

Metas presidenciales

Elia del Cid, viceministra de Educación, dice que en la actualidad “los alumnos aprenden más y mejor con el nuevo paradigma de evaluación formativa que ayuda a que los jóvenes aprovechen mejor las oportunidades de enseñanza aprendizaje con una exigencia mayor al 70%”.

 

Asimismo, recordó que antes del 2013 no existía la evaluación del desempeño docente, pero con el apoyo del presidente Hernández se han logrado al 2016 cuatro evaluaciones consecutivas.

 

Todo el desempeño docente ha sido reconocido por el gobierno, al aprobar en junio pasado un aumento diferido de 1,800 lempiras para más de 59,000 maestros registrados en el Siafi.

 

El primer ajuste de 800 lempiras ya se entregó en septiembre y el segundo por 1,000 lempiras se hará efectivo en septiembre de 2017.

 

Es de destacar que antes del 2010 la repetición escolar en primer grado era arriba del 10% y ahora en el 2016 es menos del 0.7 %. “Esta medida ha provocado que más de 25,000 niños de 7 años no se vayan del centro educativo”, observó.

 

“El presidente de la República tiene definida las metas presidenciales en cuanto a la universalización de la educación prebásica, la universalización de la educación básica hasta noveno grado, implementar la educación media en todos los municipios del país y a partir del año 2017 vamos entrar a fortalecer la educación en las zonas rurales por niveles”, puntualizó la funcionaria.

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