El Calendario Maya nos ha dado suficientes quebraderos de cabeza estos últimos meses para que hoy, al despertarnos y mirar por la ventana, poner la radio o encender la televisión, y no encontrarnos el mundo hecho pedazos, nos hayamos preguntado si realmente era hoy el día del fin del mundo del que todo el mundo hablaba, el apocalípsis profetizado por las culturas prehispánicas al final del 13er Baktún de la cuenta larga del Calendario Maya que, al parecer, llegaría el 21 de diciembre. Es decir, hoy. Pero el mundo tal y cómo lo conocemos, ¿debía desmoronarse a las doce y un minuto hora española? ¿a las seis de la mañana, cuando México saludaba el día? ¿a las dos de la tarde de ayer, cuando en Nueva Zelanda o Australia comenzaba una nueva jornada del mes de diciembre?

Lo cierto es que, según varias teorías, las profecías del Calendario Maya apuntaban como el fin de los días al periodo comprendido entre el 21 y el 23 de diciembre. Pero, si finalmente se cumple, ¿cuándo caerá el meteorito girante, el tsunami que acabará con la Tierra, la debacle definitiva? Las redes sociales, en donde desde hace semanas los usuarios entretienen sus ratos muertos con juegos de palabras, bromas y mensajes ingeniosos sobre el fin del mundo y el Calendario Maya, multiplicaron ayer su atención sobre el gran acontecimiento que debía/debe suceder hoy. Muchos internautas apuntaban que los países del este seguían en pie, aún cuando sus almanaques marcaban ya el 21 de diciembre como fecha actual. Otros ironizaban con la idea de cesar la actividad en las redes a las doce y un minuto para asustar a usuarios de otros países ubicados más al este e incluso a los habitantes de las Islas Canarias.

El caso es que, según el proceso cíclico del Calendario Maya, que se contrapone a la concepción líneal del tiempo de la cultura actual occidental, hoy acaba una era que cierra un ciclo de 5.200 años. El final de esta era precipitaría el fin del mundo, según los expertos, una idea extraída de una lectura errónea de la profecía maya hallada en un panel jeroglífico empotrado en el Monumento de Tortuguero. Según el calendario maya, es la culminación de la cuenta larga de 13 ciclos con que se medía el tiempo, el Baktún, cada uno de 400 años. Y esto sucedería a las 12 y 12 horas en México. Aquí, en España, el apocalipsis final deberá llegar entonces a las siete y doce minutos de la tarde.

Lo que sí es cierto es que los mayas dan la bienvenida hoy a un nuevo ciclo del Calendario Maya, al margen de interpretaciones catastrofistas que impulsaron a los crédulos a refugiarse por todo el mundo en montañas o búnkers y obligaron a los científicos a explicar una y otra vez que la Tierra -y su carga de seres humanos- seguirá rotando el sábado.

El fin del mundo vaticinado por el Calendario Maya para este 21 de diciembre también se corresponde con el inicio del invierno, que sí arrancará a las 12 y12 hora oficial peninsular. Hoy será, además, el día más corto del año. A partir de mañana, si el mundo no se acaba esta tarde, empezarán a crecer los días y menguar las noches.