El Atlético de Madrid ha terminado pidiendo la hora ante Las Palmas (2-3) tras un final de partido en el que los rojiblancos se han dejado llevar de manera alarmante.

El Atlético se presentaba en este partido de vuelta de octavos de final con gran ventaja tras el 0-2 cosechado en el estadio de Gran Canaria, e incluso se ha puesto dos veces por delante en el marcador, pero ha acabado sucumbiendo ante Las Palmas y ha estado a solo un tanto de verse eliminado.

En una primera parte fría como el ambiente, los goles llegaron en el segundo acto. Antoine Griezmann abría el marcador al aprovechar un centro raso de Gaitán -tercer partido consecutivo del francés viendo puerta-, pero poco después era Marko Livaja el que ponía el empate a uno al definir una jugada individual en la que no encontró prácticamente oposición.

Ángel Correa, cuatro minutos después, volvía a poner en ventaja a los rojiblancos, pero después de ese tanto llegaría la desconexión del Atlético, un final de partido que seguramente habrá puesto de los nervios a Diego Pablo Simeone.

En el minuto 89, Livaja hacía barraca nuevamente para poner el 2-2 en el marcador, y ya en el descuento era Mateo García el que acabaría dando la victoria a Las Palmas y dejando a los aficionados rojiblancos con el corazón en un puño, viviendo los últimos instantes sabiendo que un gol canario dejaba a los suyos fuera de la Copa del Rey.

Finalmente no fue así porque el partido estaba prácticamente acabado incluso antes del gol, y el Atlético de Madrid se clasifica para los cuartos de final del torneo copero sin brillo y con mal sabor de boca.